Soy... viento que me sopla, a veces a favor, a veces en contra;
noche oscura y callada, y luna llena en la penumbra.
Soy... nube negra de melancolía, y solitario escondite de mis penas, y
día amplio y sonoro, y sol que entibia la mañana.
Soy... rayo que encandila, que alumbra… y que enceguece, y
lluvia leve que todo lo moja, y torrente desbordado en palabras…
Y hoja en blanco, y mis primeras marcas hechas tinta…
Soy... suspiros de otros, brisa de mañana que a veces empaña y
mar tumultuoso, que arremolina y empuja, que se enfurece y pelea contra todos los vientos.
Y perfume de rosas para vos, y este aroma dulce de mi piel después del amor, y
Y perfume de rosas para vos, y este aroma dulce de mi piel después del amor, y
crujir de hojas pateando otoños, y árbol desnudo de inviernos…
Soy... día que se niega a la noche, y fuego arrebatado en cenizas, y
llama dibujando siluetas y humo, gris y opaco, y una llave en la borra del café.
Soy... un deseo guardado en un grano de arroz, el castillo de arena que olvidaste ese verano y
el mismo mar desintegrado en la orilla.
Soy... metáfora de un poema nunca dicho.
Y a veces demasiadas palabras.
Y a veces demasiados silencios.
Y siempre, siempre, verbo.
Y siempre, siempre, verbo.
Myriam Penna

2 comentarios:
Miriam: que gusto ha sido leerte y haberte conocido. Aplausos para este "Soy" que te define como poeta de pura cepa.
Ya te pongo entre mis blogs preferidos.
Un beso.
mariarosa
Amiga... qué lindo poema!¿Está en el nuevo libro? Un beso
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